
"IF YOU BELIEVED, THEY PUT A MAN IN THE MOON..."
...reza una canción de REM. La exploración espacial ha inspirado, inspira y probablemente inspirará por mucho tiempo a guionistas de cine deseosos de mostrar al público una hipotética vida fuera del planeta Tierra. Y sucede que a menudo el hacer las cosas atractivas a la vista hace que se distorsione la realidad de las mismas, dando lugar a toda una extensa serie de inexactitudes científicas, de las cuales aquí me limitaré a comentar algunas de ellas.
¿Cuál es el retroceso que experimenta un soldado del Imperio (Star Wars) cuando dispara una de sus pistolas láser?. Considerando un haz de luz por un instante como un ente meramente material, por pequeña que fuese la masa de dicho proyectil, acelerarlo hasta la velocidad de la luz en tan corto espacio como es el cañón de una pistola comunicaría un importante retroceso al soldado, ¿no?. O, mejor aún, consideremos que no tratamos proyectiles materiales si no haces de luz normales y corrientes (fotones)... (espero que los soldados no tuviesen por costumbre plantarse delante del espejo de la habitación con una "chupa"... "are you talkin' to me?" no fuésen a sufrir un accidente) Es entonces cuando aparece todo un caballero Jedi que es capaz de repeler el proyectil que se acerca a algo menos de 300 000 km/s con un sable... también de luz. Saltan chispas y el proyectil se desbía emitiendo un ruido por todos conocido. ¿No?. Por supuesto que sí, es el mismo ruido que escuchamos cuando viajando en coche de noche nos cruzamos con otro vehículo en dirección contraria y ambos haces de luz colisionan...
No menos interesante resulta la manera en que los cazas que surcan el espacio interestelar maniobran en ausencia de una atmósfera que les proporcione la fricción necesaria para ello, o de cómo los pilotos de los mismos cazas no experimentan ningún tipo de inercia al realizar tales giros. La inercia se define como o la tendencia de todo cuerpo en reposo a permanecer en reposo o la tendencia de todo cuerpo en movimiento a no modificar su movimiento, aunque popularmente sea conocido como la ley física que más preocupa a las madres cuando acabas de sacarte el carnet de conducir. Es la responsable de que los pilotos de fórmula 1 deban entrenarse duramente para poder soportar las aceleraciones laterales y frontales que sufren dentro del monoplaza, o de que te duela el cuello al día siguiente de montarte en el Dragon Kahn. Con aceleraciones laterales de 6 veces la gravedad terrestre, un piloto (por muy Will Smith que sea y le divierta patear extraterrestres inconscientes en el desierto fumándose un puro) no pilota un caza con el codo apoyado en la ventanilla...
"SEA UNA VACA ESFÉRICA DE RADIO r..."
Me gustaría dedicar algún apartado dentro del blog de vez en cuando a tratar de explicar fenómenos físicos o químicos cotidianos que no requieran unos conocimientos científicos demasiado extensos para su comprensión. Es por ello que voy a hablar a continuación de la TENSIÓN SUPERFICIAL. Es posible que no le diga nada al lector, pero la tensión superficial ha inspirado innumerables escenas de películas románticas en las que el protagonista descansa su cabeza contra el cristal de su ventana en una tarde lluviosa de un meloso y melancólico otoño. Pero, trasladándonos a la vida real... ¿quién no se ha entretenido alguna vez al viajar en coche observando cómo las gotas de lluvia de la ventanilla se van juntando y tienden a formar gotas más grandes o "carreteras" de gotas?
Visualicemos un líquido (por ejemplo, agua) como un conjunto de partículas diminutas que interaccionan entre sí atrayéndose unas a otras. En el interior del líquido cada partícula se siente atraída por todas sus vecinas en todas las direcciones del espacio, pero en la superficie del líquido esto no es así. Por encima de la superficie del líquido no hay partículas con las que interaccionar, por lo que la superficie se hace energéticamente desfavorable, con lo que tiende a reducirse al mínimo posible. Por esa razón las gotas de agua tienden a juntarse para dar gotas más grandes (con proporcionalmente menos superficie) y tienden a "seguirse" unas a otras formando las mencionadas "carreteras". Además ésta es la razón de que una gota de pequeño tamaño en caída libre sea esférica, y digo de pequeño tamaño porque de no ser así la fuerza de rozamiento del aire vence la tensión superficial del líquido provocando la deformación de la gota o su disgregación en gotas más pequeñas. Finalmente y de la misma manera, una masa de un líquido lo suficientemente pequeña como para que la fuerza de su peso sea menor a la de su tensión superficial mostrará forma de gota sobre la superficie de un sólido cualquiera.
2 comentarios:
"es el mismo ruido que escuchamos cuando viajando en coche de noche nos cruzamos con otro vehículo en dirección contraria y ambos haces de luz colisionan..."
Simplemente genial, aunque vamos, gracias a Dios que esto no ocurre, que acabríamos hartos de lo que es el encantador ruidito de choque "sable laser-sable laser" o "sable laser-rayo laser"
Si los sables de luz fuesen en realidad plasmas, sí producirían sonido al chocar uno contra otro.
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